En primer lugar, es necesario reducir la cantidad total de calorías que se consumen. Una dieta baja en calorías puede retrasar el envejecimiento y proteger contra el desarrollo de cáncer, diabetes y Alzheimer.
También es muy importante mantener un equilibrio de vitamina D en el cuerpo. El nivel de esta vitamina en el cuerpo es inversamente proporcional al riesgo de muerte. La vitamina D está estrechamente relacionada con la inmunidad y contribuye a la respuesta inmunitaria de las células T.
Conviene incluir frutos rojos en la dieta, ya que mejoran la salud del corazón, fortalecen el sistema inmunitario y reducen la presión arterial. Los frutos rojos también contribuyen a una circulación sanguínea normal y previenen la acumulación de colesterol.
Puedes reducir el riesgo de diabetes tipo 2 con la ayuda del té verde si lo bebes regularmente.